Me levanto y te saludo al no pasar.
Son más las lágrimas que tu cuerpo,
y me siento Ferreiro en una canción.
Un día más en el precipicio.
Y el equilibrio es imposible
entre nosotros dos.
Me levanto y te saludo al no pasar.
Son más las lágrimas que tu cuerpo,
y me siento Ferreiro en una canción.
Un día más en el precipicio.
Y el equilibrio es imposible
entre nosotros dos.
Podría ser mil veces mejor.
Correr más rápido,
tirar más alto,
gritar mas fuerte,
incluso, llegar más pronto.
También podría ser peor.
Soledad los domingos por la tarde,
un gol en el último minuto,
una caída inesperada,
incluso, llegar más tarde.
Escribir las ilusiones en un papel,
Arrugarlo con todos mis defectos,
Y lanzarlo a la papelera sin encestar.